| DEFENSORÍA DEL PUEBLO CALIFICA COMO VIOLACIÓN AL DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO EL ENVENAMIENTO DE 10 SOLDADOS |
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| Escrito por Radio Palmira |
| Viernes 08 de Agosto de 2014 11:44 |
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De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, el Derecho Internacional Humanitario, DIH, es la herramienta que tienen los Estados para ponerle normas a la guerra. Con el DIH se busca evitar y limitar el sufrimiento humano en tiempos de conflictos armados. El DIH también prohíbe: “Matar, herir o capturar a un adversario valiéndose de medios pérfidos”, es decir “actos que, apelando a la buena fe de un adversario con intención de traicionarla, den a entender a éste que tiene derecho de protección”. Basado en este precepto, el Defensor del Pueblo en Colombia, Jorge Armando Otálora Gómez, calificó como violatorio del DIH el envenenamiento de siete militares de la Quinta Brigada del Ejército Nacional, en Arauca, el pasado 1 de agosto, por consumir -supuestamente- carne de porcino envenenada a manos de un miliciano del Ejército de Liberación Nacional, ELN, que se acercó al grupo para ofrecerles la libra de carne a 3.000 pesos. Este jueves, 7 de agosto, Medicina Legal confirmó que el soldado de 25 años, Edward Andrés Salazar, murió tras consumir carne de cerdo envenenada con una especie de pesticida que produce paros respiratorios. Los otros seis uniformados permanecen en observación. La Fiscalía General ya adelanta investigaciones para determinar si el veneno que estaba en la carne de cerdo fue producto de un accidente o si por el contrario fue algo planeado. Otros cinco compañeros de Edward Andrés Salazar, fueron hospitalizados en Tame junto al cabo Fabián Simanca. Los soldados son Reinaldo Andrés Gómez Herrera, Alejandro Espitia Cabrera, Wilmer Ramírez Pérez, Deiver Pizo Quilimbo y Nelson Chanaga Moncada. Los otros tres soldados de la escuadra están en observación permanente por parte de las autoridades de salud. Medicina Legal confirmó que en el organismo del soldado fallecido “estaba presente un carbofurano, que es una sustancia química que se conoce como pesticida. Normalmente es un elemento que se utiliza para controlar plagas e insectos. Esta sustancia va a producir una serie de reacciones que van a generar un paro respiratorio y un paro cardiovascular”. Las autoridades no descartan que se haya tratado de un atentado por parte del ELN, quienes hacen presencia en el departamento de Arauca.
LA RECTA El hambre enemiga Por John Tenorio No se sabe si fue una frase premonitoria. O quizás otra de las acostumbradas salidas en falso del Presidente Santos. Lo cierto es que en febrero pasado, cuando se habló de que -posiblemente- las Fuerzas Militares saldrían debilitadas de la Mesa de Diálogo en Cuba, Juan Manuel Santos dijo que los militares no deberían dejarse envenenar… pero de los enemigos de la paz. Y el pasado viernes primero de agosto, esa frase se convirtió en una terrible paradoja, luego de que 7 soldados de la Fuerza de Tarea Quirón, de la quinta Brigada Móvil, fueron envenenados en Tame, Arauca, cuando consumieron carne de cerdo comprada -posiblemente- a un miliciano del ELN. Uno de los soldados falleció y seis más resultaron afectados. Al margen de lo que representa este hecho en un país en guerra y la violación al Derecho Internacional Humanitario, por parte de la guerrilla si se comprueba que efectivamente se trató de un acto doloso, pregunto: ¿Están autorizados los militares colombianos para consumir raciones por fuera de la alimentación que les debe suministrar el Ejército? ¿Por qué es tan común que entre los militares se hable de repelo o la escasez de alimentos, aún en momentos de intensos combates? ¿Por qué algunos expertos en la milicia hablan acerca de que, para que nuestro Ejército gane la guerra, primero debe combatir el hambre que se atrinchera entre las tropas? No sé si alguna vez se logra capturar a los responsables del envenenamiento, pero estoy por creer que en lugar de un acción de guerra, en el caso de la ingesta de carne de cerdo envenenada, lo que hubo en realidad fue un caso de inseguridad, pero de inseguridad alimentaria, propia de nuestras tropas que -algunas veces- por fuerza del destino o por las raciones embolatas, antes que a la guerrilla se enfrentan a su peor enemigo: ¡El hambre! Una preguntica final: ¿En qué se diferencian las tropas extranjeras a las nacionales? Respuesta inmediata en que las extranjeras consumen raciones suficientes, mientras que las nacionales tienen suficientes razones para comprar carne, claro algunas veces, carne de cerdo envenenada.
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