| VIOLENCIA ENTRE LOS HINCHAS DEL FÚTBOL EN COLOMBIA, DEJA EN "FUERA DE LUGAR" A LAS AUTORIDADES |
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| Escrito por Radio Palmira |
| Miércoles 25 de Septiembre de 2013 10:12 |
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En menos de 72 horas hubo tres muertos por el tema de las barras bravas en Colombia. Lo curioso es que los tres casos sucedieron fuera de los estadios. http://www.wradio.com.co/noticias/judicial/barras-bravas-habrian-asesinado-a-un-joven-hincha-de-millonarios-en-el-norte-de-bogota/20090421/nota/798112.aspx Esto llevó a que las autoridades de la capital decidieran suspender el partido de la Liga Profesional entre Millonarios, de Bogotá y Nacional, de Medellín. Casi de inmediato, la División Mayor del Fútbol Colombiano, la Dimayor, la decisión de la Alcaldía Mayor de Bogotá y de paso rechazó los actos de violencia que han involucrado al fútbol y que obligaron al aplazamiento del juego, cuya fecha quedó para el 8 de octubre. Son situaciones extremas que requieren medidas similares. Es el caso de la violencia en el fútbol colombiano que ya se desbordó y se les salió de las manos a las autoridades, hinchas y clubes profesionales. Este hecho motivó una profunda reflexión de todos los entes de la sociedad colombiana, en un intento desesperado por reconstruir el tejido social de este deporte. Y es que son 10 muertos en los últimos 9 meses por problemas entre barras. La concejal de Bogotá, Aura Marleny Arcila, hizo un llamado para que los clubes y el Estado tengan un mayor compromiso. "Hay que personalizar la boletería y para eso se necesita tecnología, aprovechar el código de barras de la cédula para verificar que la persona a quién se le vendió la boleta sea la misma que entra". El director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino, ofreció una recompensa de 15 millones de pesos para dar con los responsables de los últimos hechos. Los alcaldes de Cali, Rodrigo Guerrero; Palmira, Ritter López (donde está ubicado el estadio de Deportivo Cali) y de Medellín, Aníbal Gaviria Correa, apoyaron la decisión de su homólogo capitalino Gustavo Petro y dijeron que si se presentan hechos similares al de Bogotá o a los que sucedieron en el pasado clásico entre verdes y rojos, no le temblará la mano para tomar sanciones drásticas. "De seguirse presentando acciones violentas en el fútbol, actuaremos con la suspensión, el cierre de tribunas o el cierre definitivo del estadio". Según Ritter López, esta problemática se convirtió en una enfermedad: "haremos lo necesario para evitar que esa epidemia de violencia acabe con un homenaje a la vida que tiene que ser el fútbol", enfatizó el mandatario de la segunda ciudad del Valle. Las autoridades sostienen que lo sucedido en Bogotá reviste una mayor gravedad y por ende, la decisión de la Alcaldía de esa ciudad fue la acertada. En la mañana del martes, y tras conocer la decisión de las autoridades, el presidente de la Dimayor, Ramón Jesurún, expresó que respeta la decisión, pero afirmó que estos hechos no deberían perjudicar al fútbol. “Acatamos y respetamos la decisión del Alcalde; al mismo tiempo, lo invitamos a trabajar en acciones pedagógicas, y si podemos contribuir lo haremos. Pero que no pretendamos castigar a la gente buena del fútbol, que es la mayoría, y que individualicen a quienes están delinquiendo utilizando instrumentos del fútbol”, dijo Jesurún. LA RECTA
A las barras bravas hay que acabarlas a la brava Por John tenorio
El tema de las mal llamadas barras bravas en Colombia, está dejando en fuera de lugar a las autoridades de todo el país. Hacía mucho rato que no se tomaba la decisión de suspender un partido de fútbol para responder a esa falsa tribu urbana que son las barras bravas, que atacan en grupo, pero les da culillo cuando están solos. Es tan delicada la situación que el propio hijo del técnico Millonarios, Mario Vanemerack, incita a la violencia contra los hinchas del Nacional a través de las redes sociales. http://www.bluradio.com/43470/acusan-hijo-de-mario-vanemerak-de-generar-violencia-en-redes-sociales Pregunto: ¿Qué pasaría con el Proyecto de Ley que quería impulsar la entonces Senadora Dilian Francisca Toro para proteger a los buenos aficionados del fútbol y darle un verdadero revolcón a ese deporte, incluidos los equipos de fútbol que también deben meterse la mano al bolsillo para controlar el desorden? El remedio para enfrentar a los hinchas violentos que empañan el espectáculo del fútbol debe ser copiado del modelo que emplearon los ingleses para erradicar a los “hooligans” que mataban y comían del muerto. Mejor dicho, a las barras bravas, hay que acabarlas a la brava. Debe invertirse en logística al interior de los estadios, con personal entrenado para ese fin. Obligar a la carnetización. Sancionar a los violentos con prohibirles la entrada a los estadios de por vida. Y si hay homicidas, imponerles penas altas. Cerrarles el paso y aislarlos de todos los actos sociales. También sería clave hacerles seguimiento a los protagonistas de los hechos violentos y ofrecerles ayuda psicosocial. Está establecido que el perfil de quienes integran las barras bravas nos indica que, en su mayoría, estos muchachos provienen de hogares destruidos en los cuales brilla por su ausencia el papá y la mamá. Son personas que buscan un amigo líder y como no lo encuentran en la casa, creen encontrarlo al interior de las barras bravas. Y a propósito: Hay que dejar de llamarlos barras bravas. Y, en cambio, comenzar a decirles barras populares. De esta forma, a través del lenguaje, les bajamos el tono, ese rango que les ha dado la misma sociedad y la prensa deportiva. Lo dicho a las barras hay que acabarlas a la brava.
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