LA RECTA ¡Déjame masticarlo! POR JOHN TENORIO Imprimir
Escrito por Radio Palmira   
Miércoles 20 de Mayo de 2015 12:59

Primero fue Fruco, la empresa que procesa la salsa de tomate y otros aderezos. Luego, Gillette, la de afeitar. Posteriormente, Michelín, la ensambladora de llantas. Y si es Bayer, ¡también es bueno! Pero, ayer, lunes, 19 de mayo, la opinión pública volvió a sacudirse con la noticia del cierre de otra industria asentada en Cali. Y tan antigua como todas las anteriores. Mondelēz Internacional, que antes se llamaba Cadbury Adams, anunció el cierre de su planta de operaciones, ubicada a una cuadra de la 14 de Calima, en Cali. Y de paso, dejó a 480 empleados cesantes. 480 familias que sembraron sus esperanzas en esa empresa. Mondelēz, es la industria que produce confitería, alimentos y bebidas. De ellos son  las marcas galletas Oreo, Hall Mentoliptus y por supuesto, Chiclets Adams y Trident. (LEA AQUÍ: ASÍ FUE EL CIERRE DE MONDELÈZ EN CALI)  Sus ingresos son de 35.000 millones de dólares cada año. Y opera en más de 165 países. Pregunto: ¿Por qué estas empresas que manejan tantos activos en el mundo -como la americana Mondelēz- deciden cerrar sus plantas de producción que alguna vez abrieron en Cali con la expectativa de generar empleo y progreso? ¿Falta de incentivos a la industria? ¿Incumplimiento de la Administración Municipal con los estímulos tributarios? Cualquiera podría decir, -como explican ellos mismos- que cierran para que el empresa sea viable. Lo curioso es que todas: Gillette, la de afeitar. Michelín, la de las llantas. Bayer, la de la aspirina. Y Mondelēz Internacional cierran, pero abren sus negocios en otras ciudades del mundo. ¿Será que para la industria del chicle es más rentable liquidar empleados que presentar balances? Uhhmm, buen punto, ¡déjame masticarlo!

 


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